¡Buenos días! El vídeo que acabamos de ver parodia algo muy habitual hoy en día: comprar de forma superbarata, rápida y sin hacer demasiadas preguntas. Y es muy normal que nos atraiga; ¿a quién no le gusta estrenar cosas a buen precio? Detrás del humor, el vídeo nos recuerda algo que todos más o menos intuimos: que esos precios tan bajos suelen esconder condiciones de trabajo injustas y materiales que dañan la naturaleza. Todo esto, junto a esa pregunta, incomoda a sus clientes (y a nosotros): «Si supieras que hay algo turbio detrás, ¿dejarías de comprarlo? No». Pero más allá del daño evidente que este consumo genera en la Tierra y en otras personas, hay un peligro silencioso que se puede ir colando en la cabeza. Al acostumbrarnos a que todo llegue a casa en 24 horas y a que la ropa pase de moda en dos semanas, nuestra mente se va entrenando. Es lo que el papa Francisco llama la «cultura del descarte». Sin darnos cuenta, normalizamos que todo en la vida es de «usar y tirar». El riesgo ...
¡Buenos días! En esta Semana Laudato si', os propongo una palabra que es fundamental para entender por qué los cristianos hablamos tanto de cuidar el planeta. Esa palabra es «encarnación». Encarnarse significa hacerse carne, hacerse materia. ¿Y qué tiene que ver esto con cuidar el planeta o con la Semana Laudato si'? Pues te invito a estar atento y ver qué pasa cuando juntamos la encarnación de Jesús con la Creación. Imagina por un momento que Dios no existiera. Incluso en ese caso, cuidar la Tierra ya sería la tarea más importante de nuestras vidas, simplemente porque es lo que nos da oxígeno, nos alimenta y nos sostiene. Es una cuestión de supervivencia. Ahora bien, pongamos que Dios existe y que ha creado todo esto. La perspectiva cambia: cuidar la Tierra se convierte en un acto de agradecimiento. Es como cuando alguien a quien aprecias mucho te hace un regalo valioso; no lo maltratas, lo cuidas para darle las gracias. Por último, imagina que ese Dios no solo crea la Tierra,...