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INSPÍRATE con: La encíclica Magnifica Humanitas

¡Buenos días! Imaginad que alguien con mucha influencia quiere soltar un mensaje de esos que te rompen los esquemas y te hacen replantearte las cosas. Hoy en día, seguramente haría un directo masivo, subiría un vídeo viral o abriría un hilo larguísimo en redes sociales para que llegara a todas partes. Pues bien, en el lenguaje de la Iglesia, cuando el Papa quiere lanzar un mensaje urgente y global para toda la humanidad, publica lo que se llama una encíclica. Recientemente, el papa León XIV lanzó su primera encíclica, llamada "Magnifica Humanitas", que aborda temas de gran actualidad como la tecnología, la Inteligencia Artificial y aquello que nos hace ser realmente humanos. Este documento no es solo para la gente religiosa, sino que es más bien un manifiesto abierto a cualquiera que tenga ganas de pararse a pensar sobre cosas como esta: «La velocidad y la sencillez con la que es posible obtener indicaciones [...] simplifican nuestras vidas, pero también pueden acostumbrarnos...
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INTUICIONES: Una visita con mucho hype

¡Buenos días! Que si el Papa por aquí, que si el Papa por allá, que si hará esto, visitará aquello... Todos los medios estatales hablan de él en estos días, las redes sociales están llenas de noticias sobre su visita a España, y es que es difícil que el tema pase desapercibido para nadie. Ante todo este despliegue, quizá os surge alguna pregunta de este estilo: ¿tanto importa que venga un señor vestido de blanco a España? ¿Por qué se lía tanto? ¿Y qué más da? Pues vamos a ver: para empezar, estaría bien saber qué es un papa, ¿no crees? Porque no es un político en campaña ni una celebridad que viene a dar un concierto o una charla. Mirad, el Papa León XIV es un hombre normal, con su historia, sus preocupaciones y su vocación, que lo ha conducido hasta ese día en el que fue elegido como pontífice o "Santo Padre". La palabra "pontífice" significa literalmente "el que construye puentes". Así que su misión no es simplemente la de darnos una charla o recordarnos...

PALABRAS SAGRADAS: Tú

¡Buenos días! Empezamos la cuenta atrás para la visita del Papa León XIV a nuestra península. Una visita que es muy deseada por muchos que desean con todo su corazón poder vivir lo que acabáis de ver: una transformación. ¿Será el Papa León quién lo consiga? Seguramente no, pero lo que sí puede hacer es invitarnos a la reflexión personal, sí, esa que te invita a alzar la mirada de todo aquello que te distrae para pasar del Yo al Tú. Ese tú que reconoce a la otra persona, que pasa por alto sus ofensas o sus malas caras para mostrarle su amor. Ese tú que decide ver que detrás de cada mirada hay una persona, una persona como tú y como yo, que desea amar y ser amada. El Papa, la Iglesia, san Luis María, la gente que te quiere, tus profesores y yo mismo te lo pedimos: aprovecha este tiempo para alzar la mirada y escuchar esa voz del Espíritu que te invita a amar por encima de todo. ¿Te atreves? Que tengas un buen día.

WITHIN me: El Espíritu Santo

¡Buenos días! Esa fuerza que transformó aquella habitación es el Espíritu Santo. No es una teoría de un libro, es una presencia real que hoy, dos mil años después, sigue buscando un espacio en nuestro interior para encender ese mismo fuego. ¿Te atreves a pedirlo también? Te animo a intentarlo. Que tengas un buen día.

EMOCIONARIO: Las emociones de Pentecostés

¡Buenos días! Cuando os cuentan la historia original del día de Pentecostés sin conocer el contexto, te juro que parece el guion de una peli de Marvel o de ciencia ficción. Ya verás, imagina la escena: después de la muerte de Jesús, sus mejores amigos están encerrados a cal y canto en una casa. Tienen pánico de correr la misma suerte que él. Su líder ya no está con ellos y piensan que ahí fuera se los van a comer vivos. Están bloqueados, paralizados por el miedo al qué dirán y a lo que les pueda pasar. De repente, la casa se llena de un ruido y un viento muy fuerte, como si un huracán de categoría cinco pasara por el salón. Acto seguido, aparecen como unas llamas de fuego que se posan sobre la cabeza de cada uno y, sin saber cómo, empiezan a hablar idiomas que no habían estudiado en su vida. De golpe, el miedo desaparece. Abren las puertas de par en par, salen a la calle a comerse el mundo y los visitantes extranjeros, de un montón de países distintos, que pasaban por allí los entiende...

hORAcine: Riley sufre una crisis

¡Buenos días! «Soy valiente, pero a veces tengo miedo», «soy buena persona, pero soy egoísta», «necesito encajar, pero quiero ser yo misma»... A veces nuestra cabeza es un caos de voces que nos exigen demasiado y nos ahogan, igual que le pasa a Riley en ese ataque de ansiedad. La verdad es que el Espíritu Santo se parece muchísimo a ese abrazo que le da Alegría a todas las versiones contradictorias de Riley. Es esa fuerza interior, ese amor incondicional de Dios que te abraza tal y como eres, con tus luces y tus sombras, y que en medio de tu peor tormenta te devuelve la paz para que puedas salir ahí fuera sin miedo a ser tú mismo o tú misma. Todos merecemos ese abrazo y todos podemos experimentarlo, porque el Espíritu Santo es un regalo para todos aquellos que lo pidan de corazón. ¿Qué me dices? ¿Lo pedirás? Que tengas un buen día.

RELATOS DEL MUNDO: El testimonio de Andrea

¡Buenos días! Hoy os traigo la historia de Andrea, una chica real, de aquí de España, cuyo testimonio podéis encontrar en un documental llamado Vivo, de Bosco Films. Andrea era una chica normal, con una vida normal; iba a la universidad, salía con sus amistades y estaba feliz. Pero, de repente, el mundo se le vino abajo cuando su novio murió en un accidente de tráfico. A partir de ese día, Andrea entró en un túnel muy oscuro. Sentía un vacío gigante, una tristeza profunda que no se aliviaba con nada. Ni saliendo ni rodeándose de ruido o de gente. Nada la llenaba. En medio de esa situación, Andrea empezó a fijarse en una compañera de clase. Esta chica era cristiana y Andrea la observaba con cierta «envidia». No era envidia por lo que tenía, sino por la paz interior con la que vivía. Una paz que Andrea había perdido y que deseaba recuperar como fuera. Un día, esta amiga la invitó a acompañarla a una de las oraciones en las que participaba y Andrea, que no pisaba una iglesia ni por asomo ...