¡Buenos días! De vez en cuando es necesario parar, mirarte al espejo y hablarte bien, con amor y cariño. Por si se te olvida, recuerda que: ¡eres especial! Pues no hay otra persona igual que tú. Que tengas un buen día.
¡Buenos días! Hace un tiempo, un antropólogo —ya sabéis, esos científicos apasionados con estudiar a las personas, sus costumbres y cómo se organizan las diferentes culturas— visitó un poblado en África. Un día, quiso proponer un juego a los niños de la tribu, así que colocó una cesta llena de frutas deliciosas y dulces junto a un árbol lejano. Luego reunió a todos los niños y niñas y les explicó las reglas. Trazó una línea en el suelo y les dijo: «A la de tres, correréis. El primero que llegue al árbol se queda con toda la cesta para él solo. El ganador o la ganadora se lo lleva todo». El hombre gritó: «¡Uno, dos y... TRES!». Pero, para su sorpresa, sucedió algo que le dejó a cuadros. Los niños no salieron corriendo a codazos para ganar. Se dieron la mano y, todos a la vez, corrieron juntos. Poco después, llegaron a la meta al mismo tiempo y se sentaron en círculo a disfrutar de la fruta compartida. Nadie se quedó mirando cómo comía otro. Cuando el antropólogo les preguntó por qué hab...