Foto de Liam Ortiz ¡Buenos días! Hace mucho tiempo, en un poblado que sufría el invierno más salvaje de su historia, la gente empezó a desesperarse por el frío. Los sabios del lugar decidieron organizar una expedición desesperada: enviaron a los más fuertes a cruzar glaciares y montañas lejanas para buscar el famoso «Fuego Sagrado», una llama mítica que decían que nunca se apagaba. Los héroes se fueron, y los que se quedaron pasaban los días mirando por la ventana, congelándose, esperando a que alguien volviera para salvarlos. Un chaval, harto de esperar y viendo que su hermana pequeña no dejaba de temblar, dejó de mirar al horizonte, la abrazó y empezó a frotarle las manos con fuerza. Al verlos, su madre se acercó para abrazarlos a los dos, y luego un vecino que vivía solo. De repente, de la fricción de esas manos y del calor de esos abrazos, saltó una chispa brillante en el centro del grupo. ¡Resulta que el Fuego Sagrado no estaba escondido en ninguna montaña épica! Solo se encendía ...
¡Buenos días! Hoy, Cynthia y Jorge, alumnos del Colegio San Gabriel de Madrid, han querido compartir esta reflexión con todos nosotros: ¡Buenos días! Comenzamos la mañana viendo este vídeo. En el vídeo vemos gente opinando, riéndose, criticando… todo muy fácil cuando es desde el móvil, ¿no? Es como un juego porque es anónimo y rápido. No pasa nada. Hasta que, de repente, la persona aparece delante y cambia todo. Los chicos dejan de reírse, se callan y sienten incomodidad o incluso vergüenza. Esto porque ya no es “un comentario más”. Ya no es “alguien de internet”, es una persona real. Ahora pensad en esto. La semana pasada, desde Imagine Green, pusimos carteles con esfuerzo, con tiempo, con ganas de transmitir algo importante. Al día siguiente, muchos estaban destrozados. Y quizá alguien pensó: “Bah, es solo un cartel”. Igual que en redes alguien piensa: “Bah, es solo un comentario”. Pero… ¿de verdad es “solo”? ¿Cuántas veces hacemos daño sin verlo? ¿Cuántas veces criticamos, juzgamos ...