¡Buenos días! Hoy, en "Palabras Sagradas", nos detenemos en un término que seguramente habéis escuchado muchas veces: EUCARISTÍA. Siendo realistas, para una parte de la sociedad actual, esta palabra suena a rito antiguo, a iglesia, a "ir a misa" o a una obligación de domingo que parece no tener nada que ver con la vida real. Sin embargo, el origen de la palabra es mucho más profundo. Viene del griego y significa "Acción de Gracias". Pero, ¿agradecer el qué?, ¿qué es lo que celebran realmente los cristianos aquí? Pues mira, en una eucaristía, lo que se recuerda es la última cena, la cruz (con su muerte) y sobre todo, la resurrección que es el motivo de celebración. Mirad, Jesús hizo el gesto de amor más radical posible: entregar su vida voluntariamente. Para un cristiano, la "salvación" no es un acto mágico, sino la convicción de que ese amor entregado hasta el final es capaz de romper las cadenas del odio y del egoísmo. Así que en cada Eucaristí...
¡Buenos días! Celebrar la vida y compartir nuestra alegría no tiene sentido si no cuidamos el escenario donde ocurre todo: nuestra casa común. Como dice el vídeo, no somos ajenos a la naturaleza, somos parte de ella; por eso, protegerla es la mejor forma de mimarnos a nosotros mismos. ¿No crees? Mira, San Luis María de Montfort decía que "la sabiduría está en el corazón, no en la cabeza". Tener un corazón sabio es entender que este cuidado empieza en lo pequeño: en ese papel que decides tirar a la papelera, en ese gesto de agacharte para recoger algo que tú no has tirado o en cómo dejarás hoy tu sitio en el aula o el patio después del recreo. Igual que la alegría se contagia cuando se comparte, el respeto por nuestro entorno también anima a los demás a cuidar lo que es de todos. Hagamos que hoy nuestro paso por el colegio deje el mundo un poco mejor. Que tengas un buen día.