¡Buenos días! Empezamos la cuenta atrás para la visita del Papa León XIV a nuestra península. Una visita que es muy deseada por muchos que desean con todo su corazón poder vivir lo que acabáis de ver: una transformación. ¿Será el Papa León quién lo consiga? Seguramente no, pero lo que sí puede hacer es invitarnos a la reflexión personal, sí, esa que te invita a alzar la mirada de todo aquello que te distrae para pasar del Yo al Tú. Ese tú que reconoce a la otra persona, que pasa por alto sus ofensas o sus malas caras para mostrarle su amor. Ese tú que decide ver que detrás de cada mirada hay una persona, una persona como tú y como yo, que desea amar y ser amada. El Papa, la Iglesia, san Luis María, la gente que te quiere, tus profesores y yo mismo te lo pedimos: aprovecha este tiempo para alzar la mirada y escuchar esa voz del Espíritu que te invita a amar por encima de todo. ¿Te atreves? Que tengas un buen día.
¡Buenos días! Esa fuerza que transformó aquella habitación es el Espíritu Santo. No es una teoría de un libro, es una presencia real que hoy, dos mil años después, sigue buscando un espacio en nuestro interior para encender ese mismo fuego. ¿Te atreves a pedirlo también? Te animo a intentarlo. Que tengas un buen día.