¡Buenos días! Hoy vamos a hablar de la palabra vocación. Quizá, cuando escuchas esta palabra, piensas en elegir qué estudiar, qué profesión tener o, incluso, en alguien que decide ser sacerdote o religiosa. Pero la palabra vocación viene del latín “vocare”, que significa «llamar». Tener una vocación, por tanto, tiene que ver con descubrir una llamada: aquello que te mueve por dentro, que conecta con lo que eres y que puede ayudarte a encontrar tu lugar en el mundo. Como recordaréis, el lema de este curso viene de unas palabras que dijo Jesús: «Vosotros sois la luz del mundo» Fijaos en que no dice «algún día podréis ser luz» ni tampoco «intentad pareceros a una luz». Dice: «Sois la luz». Pero ¿cuál es esa luz que llevamos dentro y cómo podemos hacerla brillar? De algún modo, estas preguntas y muchas otras son las que intentamos ir descubriendo día tras día y, especialmente, las que nos estamos haciendo estas últimas semanas. ¿Has conocido personas que hayan descubierto esa llamada o voc...
¡Buenos días! La historia de los castores nos recuerda que, cuando prestamos atención a lo que ocurre a nuestro alrededor, podemos descubrir soluciones que ya existían. Todo está conectado y cada pieza cuenta: cada animal, cada planta y cada ser vivo forma parte de un mundo que compartimos. Esto nos convierte en una pieza más de este gran engranaje con la responsabilidad de cuidar, proteger y aprender de este lugar en el que vivimos. Piensa, ¿qué puedes aprender de la naturaleza? Te invito a admirarla y dejarte sorprender. Si una sola especie puede hacer esto, imagina qué puedes hacer tú. Te aseguro que mucho más. Que tengas un buen día.