Vídeo Youtube ¡Buenos días! ¿Has visto lo que le ha sucedido al protagonista de la historia? Ha cambiado. Y no por propia voluntad sino obligado o, al menos, al principio. Devolver los objetos robados le cuesta, lo hace de mala gana, pero cada vez que lo hace su entorno se transforma, sus compañeros se sienten agradecidos, ¡incluso le abrazan! Y eso lo termina transformando a él mismo. Esa es la transformación que el papa León nos invitó a vivir el pasado sábado con este mensaje: "¡Buscad todos en vuestros corazones este fuego del amor de Dios! Pues ahí está la presencia de Jesús, y la presencia cercana de Jesús se percibe incluso en los momentos de nuestras caídas, porque Jesús no nos abandona. También cuando nos convertimos en mano tendida, abrazo fraterno, cuando buscamos oportunidades para servir a los demás y cuando buscamos cómo tocar la vida del otro con sus heridas, en su tristeza, en sus dificultades. Ahí la fe en Jesucristo se hace viva, y ahí es donde Jesús nos ayudará ...
¡Buenos días! Había una vez un pequeño pájaro gris con el canto más alucinante del bosque. Cantaba porque sí, porque le nacía. Pero un día, una bandada de cuervos empezó a criticarlo: que si su trino era muy agudo, que si era ridículo. El pajarillo, agobiado por el qué dirán, intentó cambiar su voz para encajar. Como no le salía, empezó a cantar más bajo, luego solo de noche y, al final, se calló por completo. Prometió no volver a abrir el pico hasta estar seguro de que a todos les gustaría. Meses después, quiso volver a trinar a solas... y descubrió con terror que no podía. Su garganta estaba bloqueada. Por intentar agradar a otros y evitar sus críticas, había perdido su propia voz y se sentía completamente vacío. Pero una tarde de tormenta brutal, vio a un pichón a punto de ser arrastrado por la corriente de un arroyo. Nadie oía sus gritos de auxilio por el ruido de la lluvia. El pájaro gris sintió que el miedo a ser juzgado desaparecía de golpe; en ese instante solo importaba salvar...