¡Buenos días! A veces vamos por la vida pensando que lo que hacemos o decimos no importa mucho, pero como hemos visto en el vídeo de hoy, una simple frase o un pequeño regalo de otra persona puede iluminarnos el camino y darnos la alegría de encontrar nuestro futuro. Sí, lo creas o no, las palabras tienen un poder inmenso: pueden hundir a alguien, o pueden levantarle y darle alas. Sino piensa, ¿con qué palabras o personas cuentas tú para mirar tu futuro con esperanza y alegría?, y sobre todo, ¿qué palabras le vas a regalar hoy a la persona que tienes al lado para hacerle el camino más fácil? Que tengas un buen día.
¡Buenos días! Hace mucho pero que mucho tiempo, en una época en la que no existían las pantallas, ni la contaminación lumínica, ni mucho menos los satélites, la gente miraba hacia arriba y quedaba admirada de la cantidad de puntitos blancos que brillaban por la noche. Dicen que fueron muchos los que intentaron entender qué eran y por qué estaban allí. Al final, los antiguos sabios y astrónomos de Oriente —que se pasaban las noches en vela intentando descifrar el misterio de las estrellas– llegaron a una conclusión: el universo era como una gran cebolla gigante, formada por capas o esferas transparentes. En la primera capa estaba la Luna; en la segunda giraba Mercurio, el más escurridizo y rápido. En la tercera brillaba Venus; la cuarta era el reino deslumbrante del Sol, y así iban subiendo, superando las esferas de Marte y Júpiter, hasta llegar a la sexta capa, la de Saturno y las estrellas fijas, que parecía el límite helado de todo lo conocido. Pero decían que, si lograbas atravesar ...