¡Buenos días! Durante toda esta semana hemos hablado de la luz: de esa luz que cada uno lleva dentro, de cómo necesitamos cuidarla y recargarla y, sobre todo, de que no está pensada para quedarse escondida. Hoy quisiera dar un paso más. Porque hay algo que compartimos todos, tengamos la edad que tengamos, nos guste el deporte más o menos, seamos más de ciencias o de letras: Todos nosotros vivimos en el mismo planeta, la Tierra, nuestra casa común, nuestro hogar. Y aunque a veces parece que los problemas del planeta son demasiado grandes para que nosotros podamos hacer algo, la realidad es que nuestras decisiones de cada día también cuentan. La forma en que utilizamos el agua, la comida que desperdiciamos, lo que hacemos con nuestros residuos, cuánto cuidamos los espacios que compartimos, cómo tratamos a los animales y cómo cuidamos de las personas que nos rodean, sobre todo de las más vulnerables; cada gesto, por pequeño que sea, cuenta. Dime: ¿Qué haces tú para cuidar la casa en la qu...
¡Buenos días! Hoy no hace falta explicar demasiado. Solo escucha y mientras suena la canción, fíjate especialmente en una pregunta: ¿Qué significa para ti que alguien te diga: “Tú eres la luz del mundo”? Quizá este curso tenga algo que ver precisamente con descubrir qué luz hay en ti… y decidir qué haces con ella. Que tengas un buen día.