¡Buenos días! Hace un tiempo, un antropólogo —ya sabéis, esos científicos apasionados con estudiar a las personas, sus costumbres y cómo se organizan las diferentes culturas— visitó un poblado en África. Un día, quiso proponer un juego a los niños de la tribu, así que colocó una cesta llena de frutas deliciosas y dulces junto a un árbol lejano. Luego reunió a todos los niños y niñas y les explicó las reglas. Trazó una línea en el suelo y les dijo: «A la de tres, correréis. El primero que llegue al árbol se queda con toda la cesta para él solo. El ganador o la ganadora se lo lleva todo». El hombre gritó: «¡Uno, dos y... TRES!». Pero, para su sorpresa, sucedió algo que le dejó a cuadros. Los niños no salieron corriendo a codazos para ganar. Se dieron la mano y, todos a la vez, corrieron juntos. Poco después, llegaron a la meta al mismo tiempo y se sentaron en círculo a disfrutar de la fruta compartida. Nadie se quedó mirando cómo comía otro. Cuando el antropólogo les preguntó por qué hab...
¡Buenos días! Hoy os traigo a una mujer llamada bell hooks (está en minúscula, lo sé, luego verás por qué). Fue una escritora, profesora y activista estadounidense que murió hace muy poco, en 2021. Dedicó toda su vida a analizar la cultura, el racismo y cómo nos relacionamos las personas. Un dato curioso es que siempre escribía su nombre en minúsculas; decía que lo importante era la «sustancia de sus libros», sus ideas, y no quién era ella. En su libro Todo sobre el amor, lanzó esta afirmación que rompe bastante con la idea romántica que solemos escuchar: «El amor es un acto de la voluntad, es una intención y una acción. No tenemos que amar. Elegimos amar». ¿Qué os sugiere esta frase?, ¿estáis de acuerdo con ella o hay algo que os chirría o incomoda? Según bell hooks, el amor es una elección. Para vosotros, ¿el amor es más un sentimiento que os invade, una decisión que tomáis o ambas opciones? ¿Creéis que hay amores que no se eligen (como la familia) o incluso ahí hace falta voluntad p...