ACTIVAR SUBTÍTULOS ¡Buenos días! Se te acerca una persona desconocida para pedirte algo y tu reacción instintiva sería: ¿Qué quiere este/a ahora? Bua, ya viene..., qué pereza... Uy, qué mono/a, ¿no? A ver qué me cuenta... ¡Qué bien! Seguro que es algo muy interesante. En el vídeo vemos cómo las caras pasan de mostrar desconfianza, pasotismo o curiosidad a agradecimiento, alegría y sonrisas. Parece que, en general, vemos a las personas como un potencial enemigo, un hater o alguien que quiere aprovecharse o reírse de mí y resulta que, cuando alguien nos dice "eres valioso" o "eres increíble", nuestro cerebro cortocircuita, y casi que no se lo cree. Y yo me pregunto: ¿será que este cortocircuito nace ya en uno mismo?, ¿será que el mayor hater del mundo lo tienes dentro de ti? Dime, ¿cuántas veces te dices "valgo un montón", "soy único", "soy única"? Seguramente pocas, y no se trata de ser una persona egocéntrica, sino de aprender a amarte...
¡Buenos días! Para cerrar la semana, os presento a Gilbert Keith Chesterton, un escritor y periodista inglés de principios del siglo XX, conocido por ser un tipo enorme (literalmente, medía 1,93 metros). Chesterton era un hombre con un sentido del humor afiladísimo y una capacidad para el debate asombrosa. Se convirtió al catolicismo ya de adulto, no por tradición, sino porque descubrió que la fe era la aventura más rebelde y alegre que existía para no volverse loco en el mundo moderno. De su inmensa obra, hoy rescatamos esta frase: "Yo sostendría que el agradecimiento es la forma más alta de pensamiento, y que la gratitud es felicidad duplicada por el asombro". Chesterton dice que agradecer es una forma de "pensamiento", no de "sentimiento". ¿Por qué creéis que hace falta ser inteligente y humilde para dar las gracias? ¿Creéis que hoy en día hemos perdido la capacidad de asombro por esta especie de cultura de la inmediatez?, ¿de tenerlo todo a un clic? ¿Q...