¡Buenos días! Hoy quiero que visualices tu hogar, tu barrio, tu escuela y los sitios que frecuentas. Seguro que a tu alrededor hay muchas cosas que nos gustaría que fueran diferentes: personas que se sienten solas, compañeros que no encuentran su sitio, injusticias, problemas en el barrio o espacios que no cuidamos como deberíamos... ¿Lo estás visualizando? Ante estas realidades solemos decir: «Yo no puedo arreglar el mundo». Y es verdad, no podemos solucionarlo todo nosotros solos. Pero hay una diferencia entre no poder arreglarlo todo y pensar que no podemos hacer nada. Y hay algo que conviene recordar: lo que eres y lo que sabes hacer pueden tener un efecto positivo real en los demás. Quizá eres de los que saben escuchar, explicar algo con paciencia, organizar, cuidar, crear o defender a alguien cuando lo necesita. Capacidades que, puestas en juego, pueden mejorar las cosas que tienes cerca. ¿Qué cosas de tu entorno crees que necesitan mejorar o que estaría bien cambiar? ¿Crees que ...
Y, a veces, todo es tan sencillo como escuchar el viento que sopla por nosotros y extender con fuerza las alas.