¡Buenos días! Imagina tener poco más de veinte años, vivir en Ámsterdam en plena Segunda Guerra Mundial y saber que, por el simple hecho de ser judía, tu vida y la de tu familia están a punto de ser destruidas. Esa era la realidad de Etty Hillesum. Una chica joven, brillante, apasionada, que acabó siendo enviada al campo de concentración de Auschwitz, donde murió con solo 29 años. Lo alucinante de Etty es que, en medio de todo ese horror absoluto, decidió escribir un diario. Y en vez de llenarlo de odio, desesperación o quejas, lo llenó de una búsqueda espiritual brutal. Etty descubrió que, por mucha oscuridad que hubiera fuera, nadie podía apagar la luz que llevaba dentro. Encontró un sentido a la vida buceando en su propio interior, ahí donde el ruido de las bombas y el miedo no podían llegar. Por eso, no es de extrañar que dejara escrito en su diario: «Dentro de mí hay un pozo muy profundo. Y ahí dentro está Dios». ¿Te gusta la oscuridad? ¿Cómo te hace sentir? ¿Qué opinas sobre la f...