¡Buenos días!
El vídeo que acabamos de ver parodia algo muy habitual hoy en día: comprar de forma superbarata, rápida y sin hacer demasiadas preguntas. Y es muy normal que nos atraiga; ¿a quién no le gusta estrenar cosas a buen precio? Detrás del humor, el vídeo nos recuerda algo que todos más o menos intuimos: que esos precios tan bajos suelen esconder condiciones de trabajo injustas y materiales que dañan la naturaleza. Todo esto, junto a esa pregunta, incomoda a sus clientes (y a nosotros): «Si supieras que hay algo turbio detrás, ¿dejarías de comprarlo? No».
Pero más allá del daño evidente que este consumo genera en la Tierra y en otras personas, hay un peligro silencioso que se puede ir colando en la cabeza. Al acostumbrarnos a que todo llegue a casa en 24 horas y a que la ropa pase de moda en dos semanas, nuestra mente se va entrenando. Es lo que el papa Francisco llama la «cultura del descarte». Sin darnos cuenta, normalizamos que todo en la vida es de «usar y tirar». El riesgo es acabar aplicando esa misma mentalidad de la inmediatez a todo lo demás: a un amigo que nos falla una vez y lo bloqueamos, a un proyecto que requiere tiempo y lo abandonamos porque no da resultados en 24 horas, o a pensar que todo lo podemos conseguir con un clic y sin esfuerzo.
- ¿Habéis notado si esa impaciencia por tenerlo todo «ya» se ha colado en otros aspectos de vuestra vida?
- ¿Qué pasaría si empezáramos a valorar más aquello que cuesta tiempo y se cuida, frente a lo que se consigue rápido y se desecha?
- Si supierais a ciencia cierta que vuestra marca favorita destruye el entorno o explota a sus trabajadores, ¿cambiaríais de hábitos o haríais como en el vídeo y seguiríais comprando?
Uno de los objetivos de esta Semana Laudato Si' es adoptar estilos de vida sostenibles. Desde la visión cristiana, esto no es solo reciclar; es recordar que ni el planeta, ni las personas, ni vuestras propias relaciones son desechables. La creación es un tejido vivo que requiere paciencia y respeto. Hoy os invito a rebelaros contra esa inmediatez. La próxima vez que vayáis a comprar algo solo porque es fácil y barato, parad un segundo. Demostrad que sois dueños de vuestras decisiones y apostad por cuidar lo que de verdad importa.
Que tengáis un buen día.
Comentarios
Publicar un comentario
Comparte tu opinión de manera responsable y evita el anonimato: Escribe tu nombre, el curso y tu cole gabrielista. Muchas gracias.