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¡A PENSAR! con: Byung-Chul Han


¡Buenos días!
Hoy, 13 de mayo, es la fiesta de San Pedro Regalado, patrón de Valladolid y de La Aguilera, una localidad muy cerquita de Aranda de Duero, donde tenemos uno de nuestros colegios gabrielistas. Este fraile franciscano del siglo XV era conocido por huir del ruido y conectar con Dios en la oración y el silencio. De hecho, dicen que mantenía un silencio casi continuo en su día a día. Podríamos decir que, si San Pedro viviera hoy en día, se pasaría gran parte de su tiempo con el móvil en modo avión.
Vivimos en la época con más estímulos de la historia. Si no es una notificación de WhatsApp, es un vídeo de TikTok, un directo en Twitch o la música de fondo en los auriculares. Un filósofo de tendencia actual llamado Byung-Chul Han ve una sociedad en que vamos perdiendo la capacidad de escuchar a los demás y de escucharnos a nosotros mismos por el ruido constante de los estímulos. De ahí que sintetice todo esto en esta cita:

«Sin silencio, no hay escucha».

  • ¿Cuándo fue la última vez que estuviste cinco minutos en absoluto silencio, sin mirar una pantalla, sin música, sin hacer absolutamente nada?
  • ¿Por qué crees que cuesta estar en silencio o encontrar momentos para silenciar el mundo?
  • ¿Te da miedo lo que puedas escuchar dentro de ti durante ese silencio?
San Luis María de Montfort también se retiró en busca de silencio en varias ocasiones. No lo hacía porque odiara a la gente o quisiera huir del mundo, sino todo lo contrario: necesitaba desconectar de la locura diaria para afinar el oído, cargar las pilas escuchando a Dios y volver luego a las calles con muchísima más fuerza para ayudar a los más pobres. Nuestro lema nos dice precisamente esto: Escucha la voz y ¡levántate! Pero es físicamente imposible escuchar voz alguna —ni la de ese amigo que necesita que le prestes atención de verdad, ni la de tu propia conciencia, ni la de Jesús— si tienes el cerebro colapsado por mil vídeos de quince segundos, notificaciones, música y tantas otras distracciones.

El verdadero acto de rebeldía hoy es aprender de San Pedro Regalado y apagarlo todo un rato. Así que dime: esta tarde, cuando llegues a casa, ¿serás capaz de regalarte diez minutos de silencio total? Solo tú y tus pensamientos. A ver qué voz descubres debajo de tanto ruido.

Que tengas un buen día.

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