Ir al contenido principal

hORAcine: Riley sufre una crisis


¡Buenos días!
«Soy valiente, pero a veces tengo miedo», «soy buena persona, pero soy egoísta», «necesito encajar, pero quiero ser yo misma»... A veces nuestra cabeza es un caos de voces que nos exigen demasiado y nos ahogan, igual que le pasa a Riley en ese ataque de ansiedad.

La verdad es que el Espíritu Santo
se parece muchísimo a ese abrazo que le da Alegría a todas las versiones contradictorias de Riley. Es esa fuerza interior, ese amor incondicional de Dios que te abraza tal y como eres, con tus luces y tus sombras, y que en medio de tu peor tormenta te devuelve la paz para que puedas salir ahí fuera sin miedo a ser tú mismo o tú misma. Todos merecemos ese abrazo y todos podemos experimentarlo, porque el Espíritu Santo es un regalo para todos aquellos que lo pidan de corazón. ¿Qué me dices? ¿Lo pedirás?

Que tengas un buen día.

Comentarios