Cuando Kehkashan tenía ocho años, comenzó a educar a sus vecinos sobre la importancia de salvar el medio ambiente. Ella plantó su primer árbol y reunió a niños para recoger y reciclar la basura. Fundó su organización Green Hope a la edad de doce años, a través de la cual ha iniciado innumerables operaciones de limpieza y campañas de concienciación. Kehkashan se convirtió entonces en la Coordinadora Global más joven del Grupo Principal de Niños y Jóvenes del Programa Ambiental de las Naciones Unidas. Green Hope se ha convertido en una organización internacional con actividades en más de diez países y más de mil jóvenes voluntarios. El trabajo de mejorar el mundo ha de empezar por mejorar nuestro interior. Si no cambiamos nosotros, no podemos exigir que cambien los demás. Hablamos de solidaridad...y seguimos gastando el dinero en cosas superfluas, en meros caprichos. Hablamos de ecología y tomamos el coche para un recorrido que podríamos hacer perfectamente anda...
Y, a veces, todo es tan sencillo como escuchar el viento que sopla por nosotros y extender con fuerza las alas.