Elige una postura que te resulte cómoda. Coloca las palmas de tus manos mirando hacia arriba y haz 3 respiraciones profundas inspirando por la nariz y expirando por la boca. Seguidamente aparta todos tus pensamientos y silencia tu mente por completo. Imagina tu mente igual a un lago tranquilo y calmado. Observa la profundidad de la respiración, su ritmo, el sonido, el recorrido del aire respirado y desde dónde respiras. Luego relaja tu respiración a medida que relajas tu cuerpo. No permitas que los pensamientos que puedan aparecer te entretengan. En cuanto ves que un pensamiento aparece, déjalo ir y vuelve suavemente a la atención de tu respiración relajada. Desplaza ahora tu atención a tu corazón. Tu Ser y tu paz interior se encuentran en tu corazón, no hay otro camino hacia la paz interior. Pon tu mano derecha en tu corazón y siéntelo. Siente el latir de tu corazón y permítete sentir cualquier cosa que venga, aceptando todos los sentimientos que surjan y dejándolos ir. Siente el l...
Y, a veces, todo es tan sencillo como escuchar el viento que sopla por nosotros y extender con fuerza las alas.