¡Buenos días!
"Solo juego cuando tengo tiempo", "yo controlo", "si tampoco miro tanto el móvil", "total, solo lo uso de vez en cuando", "termino esta partida y voy"...
- ¿Te reconoces en alguna de estas frases?
A veces, una simple afición acaba atrapándonos sin darnos cuenta, como le pasa a Alba. Quizás este no sea tu caso con los videojuegos o las redes, quizás sea con otra cosa; aquí el truco está en aprender a detectar nuestras propias señales. Si algo —por muy inofensivo o divertido que parezca al principio— te aísla en tu cuarto, te aleja de la gente que te importa, te adormece o te hace perder el control de tu tiempo, ahí tienes una bandera roja gigante. Por poco que sea, si algo te desconecta de la realidad y te hace daño, es la señal definitiva para tomar distancia.
Y es que de esto va exactamente la Cuaresma: de tomarse un tiempo de entrenamiento para afinar tu radar personal. Es la excusa perfecta para parar, escuchar esa voz interior que te avisa si te estás perdiendo por algún lado y tener la valentía de levantarte. Como dice el vídeo, te juegas la partida más importante: tu propia vida. Dime, ¿deberías desconectarte de algo?
Que tengas un buen día.
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