Ir al contenido principal

INTUICIONES: Una visita con mucho hype


¡Buenos días!
Que si el Papa por aquí, que si el Papa por allá, que si hará esto, visitará aquello... Todos los medios estatales hablan de él en estos días, las redes sociales están llenas de noticias sobre su visita a España, y es que es difícil que el tema pase desapercibido para nadie. Ante todo este despliegue, quizá os surge alguna pregunta de este estilo: ¿tanto importa que venga un señor vestido de blanco a España? ¿Por qué se lía tanto? ¿Y qué más da?
Pues vamos a ver: para empezar, estaría bien saber qué es un papa, ¿no crees? Porque no es un político en campaña ni una celebridad que viene a dar un concierto o una charla. Mirad, el Papa León XIV es un hombre normal, con su historia, sus preocupaciones y su vocación, que lo ha conducido hasta ese día en el que fue elegido como pontífice o "Santo Padre". La palabra "pontífice" significa literalmente "el que construye puentes". Así que su misión no es simplemente la de darnos una charla o recordarnos el mensaje de Jesús; lo que busca es crear un puente entre nosotros y Dios. ¿Y eso para qué?
Mirad, el Papa (como todos los cristianos) vive creyendo que todos somos hijos e hijas de Dios. Y si compartimos ese origen, eso nos convierte en hermanos. Como tales, estamos llamados a la unión y no a la desunión. Estamos llamados a escuchar esa voz interior que nos empuja a tender puentes hacia los demás, en lugar de levantar muros que nos limitan o cavar pozos en los que nos aislamos y nos escondemos de la realidad. Así que la misión y el regalo que el Papa ofrece en cada visita es precisamente esa: alzar la mirada para ver al hermano o a la hermana que tengo enfrente y abrazarla, aceptarla, escucharla, perdonarla...
  • ¿Qué te despierta esta visita del Papa? ¿Ilusión, indiferencia, alegría, curiosidad, pereza..?
  • ¿Reconoces los muros que levantas con otras personas o situaciones?
  • ¿Te cuesta alzar la mirada para tender puentes?

Para construir un puente y acercarse al otro, hace falta salir de la propia comodidad y, sobre todo, alzar la mirada. Como San Luis María de Montfort, que no le tenía miedo a alzar la mirada para mirar de frente y amar a aquellos a quienes la sociedad dejaba aislados al otro lado del muro. Eso es exactamente lo que nos propone el Papa con su visita y sus mensajes. Así que piensa si en tu día a día, aquí en el colegio o con tu familia, eres de las personas que construyen puentes o de las que levantan muros. Y más importante aún: ¿cuál de estas dos personas quieres cultivar en ti a partir de ahora? Y ojo, esto no es una decisión para ser perfectos al instante, sino para alzar la mirada y ponernos en camino en esa dirección.

Que tengas un buen día.

Comentarios