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MADRE Tierra: Día mundial del suelo


¡Buenos días!
Hoy celebramos el Día Mundial del Suelo con el lema "Suelos sanos para ciudades saludables". Y es que a veces podemos pensar que el suelo es simplemente “lo que pisamos”, una superficie neutra que sostiene nuestras ciudades y caminos. Pero la realidad es mucho más profunda: de ese suelo, visible e invisible, depende la vida. Más del 95% de los alimentos que llegan a nuestra mesa nacen de él; allí se esconden los nutrientes esenciales para las plantas, el agua que se filtra y vuelve a los ríos, la biodiversidad que sostiene los ecosistemas, la capacidad de la tierra para respirar. Y, sin embargo, un tercio de los suelos de nuestro planeta está degradado, herido por el cambio climático, el cemento excesivo y una gestión irresponsable que nos afecta a todos. Lo sorprendente es que también en las ciudades el suelo marca la diferencia: un suelo vivo, permeable y cuidado permite que las lluvias se absorban, que el aire sea más limpio, que las temperaturas extremas se mitiguen, que nuestras ciudades sean más habitables. Pero cuando lo sellamos bajo capas interminables de asfalto, perdemos un aliado silencioso que trabaja cada día para nuestro bienestar. ¿Sabías que para producir solamente 2 o 3 cm de suelo pueden ser necesarios hasta 1.000 años? Dime:
  • ¿Cuántos sitios de suelo fértil hay a tu alrededor o en tu día a día?
  • ¿Qué pequeños gestos podemos hacer para preservar el suelo que nos rodea?
  • ¿Te gustaría que hubiera más zonas verdes en tu entorno? ¿Crees que puedes hacer algo por ello o es un tema que solo está en manos de los gobiernos?

Este fin de semana será el segundo domingo de Adviento, un tiempo de preparación en el que escuchar también el corazón de la creación, y es que cuando cuidas de la tierra, también cuidas de ti y de toda persona y criatura. ¿Te das cuenta de lo vinculado que estás a la naturaleza? Quizá, aunque te parezca un sin sentido, podrías dar gracias por este regalo que se te ha dado y que te mantiene con vida. Y, por qué no, también dar las gracias a su Creador. Quizá sea otra buena manera de preparar este Adviento, ¿no crees?

Que tengas un buen día.

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