Existen docenas de fábulas sobre la amistad, la fidelidad y la gratitud que puede establecerse entre los animales y el hombre. Ninguna de ellas conmueve tanto como la historia real del pequeño Iván Mishukov . A inicios de la década de 1990 Rusia sufrió un profundo cambio político que tuvo consecuencias en toda la sociedad: muchas personas se enfrentaron al desempleo y padecieron problemas económicos. Varias familias se desintegraron y cientos de niños quedaron abandonados a su suerte, sin ningún pariente que los ayudara. Uno de ellos fue Iván que, a sus cuatro años de edad, estaba completamente solo en el mundo, sin el apoyo de algún adulto o institución. Por 1996 andaba vagando solo por las calles de Moscú, donde pedía monedas para ganarse la vida. En esas mismas calles había cientos de perros abandonados por sus dueños, que formaban pequeñas manadas salvajes, pues sobrevivir en grupo les era más fácil. Iván, con sus grandes ojos expresivos y su...
Y, a veces, todo es tan sencillo como escuchar el viento que sopla por nosotros y extender con fuerza las alas.