Vamos a comenzar la semana que viene nuestro camino hacia la Pascua. Si recordáis ha sido el camino del samaritano, en el que se nos ha hecho una clara invitación: por un lado parar nuestra vida, serenarla, detenerla un poco. Y es que vamos tan deprisa que a veces nos olvidamos de qué es lo importante. Detenernos para VER, COMPADECERSE, SANAR, CARGAR y ENCARGARSE de las periferias. El concepto de periferia, entendido como un lugar propicio para el encuentro. Hablar de periferias significa entonces remitirnos al movimiento, a estar siempre en salida, a encontrarnos con los otros, a llegar a los últimos, en definitiva la periferia nos remite a la PASCUA, "Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán" (Mt 28, 10). Existen dos tipos de periferias, las geográficas/territoriales y las existenciales. Las primeras hacen referencia a los espacios físicos muy vincul...
Y, a veces, todo es tan sencillo como escuchar el viento que sopla por nosotros y extender con fuerza las alas.