Celebrar la vida y compartir nuestra alegría no tiene sentido si no cuidamos el escenario donde ocurre todo: nuestra casa común. Como dice el vídeo, no somos ajenos a la naturaleza, somos parte de ella; por eso, protegerla es la mejor forma de mimarnos a nosotros mismos. ¿No crees? Mira, San Luis María de Montfort decía que "la sabiduría está en el corazón, no en la cabeza". Tener un corazón sabio es entender que este cuidado empieza en lo pequeño: en ese papel que decides tirar a la papelera, en ese gesto de agacharte para recoger algo que tú no has tirado o en cómo dejarás hoy tu sitio en el aula o el patio después del recreo. Igual que la alegría se contagia cuando se comparte, el respeto por nuestro entorno también anima a los demás a cuidar lo que es de todos. Hagamos que hoy nuestro paso por el colegio deje el mundo un poco mejor.
¡Buenos días!
Que tengas un buen día.
Comentarios
Publicar un comentario
Comparte tu opinión de manera responsable y evita el anonimato: Escribe tu nombre, el curso y tu cole gabrielista. Muchas gracias.