¡Buenos días! Terminamos este primer trimestre con este canto que te invita a ver ese pesebre como un regalo que te llama, seas como seas, a dejarlo todo por Él. O dicho de otro modo, a fijar tus ojos en este niño y escuchar lo que quiere decirte. Sea cual sea tu realidad, deseo de todo corazón que puedas experimentar este nacimiento en tu corazón. Que tengas un buen día, una feliz Navidad y una buena entrada de año nuevo. ¡Nos vemos en enero!
Y, a veces, todo es tan sencillo como escuchar el viento que sopla por nosotros y extender con fuerza las alas.