Observar la respiración Puedes escucharla en https://youtu.be/cQ_liWyhTcE Cuando quieras, siéntate cómodamente y permite que el cuerpo se relaje. Haz una respiración bien profunda. Inspirando por la boca y espirando por la nariz. Te vas relajando, y cuando estés listo, cierra los ojos lentamente. Deja que tu respiración descanse en su estado natural. Sin forzar. Y pon toda tu atención en la zona del cuerpo donde notes con mayor facilidad la sensación del aire entrando y saliendo. Sabiendo que vendrán pensamientos. Y que esto está bien. Observa que cada respiración es diferente y única. Muy atentamente, fíjate en cada respiración. Incluso puedes ver que justo después de cada espiración, hay un pequeño espacio. Cuando el aire sale, hay un momento de suspensión antes de que vuelva a entrar de nuevo. Observa este espacio con curiosidad. Y por un momento, descansa tu atención en este espacio Lleva la atención de vuelta otra vez: a la sensación de contacto, al espacio, los sonidos, ...
Y, a veces, todo es tan sencillo como escuchar el viento que sopla por nosotros y extender con fuerza las alas.