¡Buenos días! Para cerrar esta primera semana de mayo, quiero hablaros de alguien a quien seguramente todos conocéis: Simone Biles, probablemente una de las mejores gimnastas de la historia. Quizá sepáis que hace unos años se hizo aún más famosa por algo que no tenía nada que ver con ganar medallas. En plenos Juegos Olímpicos, cuando todo el mundo esperaba que arrasara, decidió parar y retirarse de varias finales porque su salud mental había dicho «basta». Fue un acto de muchísima valentía que nos recordó que somos personas, no máquinas. Posteriormente, en una entrevista donde le pidieron que enseñara qué llevaba dentro de su bolsa de deporte, sacó algo que nadie esperaba. Dijo esto textualmente: «Mi madre me regaló un rosario en la iglesia. No lo uso para rezar justo antes de competir; suelo rezar a mi manera, pero lo llevo siempre ahí en mi bolsa, por si acaso». ¿Tenéis algún objeto o algún ritual curioso para esos momentos «por si acaso» o para que os dé suerte? ¿Cómo valoras la dec...
Y, a veces, todo es tan sencillo como escuchar el viento que sopla por nosotros y extender con fuerza las alas.